La OMPT recorre Santiago Pueblo Mágico entre la Presa de la Boca, el mirador de murales y Cola de Caballo.
- ninoexplorayconecta
- 31 may
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La Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) continuó el 2 de mayo de 2026 su recorrido por Nuevo León con una visita a Santiago, Pueblo Mágico ubicado en la Región Citrícola del estado. La jornada incluyó un tour en barco por la Presa de la Boca, una parada en el mirador del centro histórico donde los murales de colores dialogan con la Parroquia de Santiago Apóstol y el recorrido por la Cola de Caballo, uno de los atractivos naturales más reconocidos del destino. La experiencia permitió comprender cómo Santiago articula paisaje, tradición, arte público, turismo de naturaleza y emoción territorial en una misma ruta.

Santiago es reconocido por la Secretaría de Turismo de Nuevo León como el primer Pueblo Mágico del estado. Su oferta turística reúne plaza principal, Los Cavazos, cabañas, Presa de la Boca, Parque Ecoturístico Cola de Caballo, experiencias de senderismo y contacto con cascadas y cañones. Esta diversidad le permite funcionar como un destino de cercanía para quienes buscan naturaleza, descanso, cultura local y actividades al aire libre.
Uno de los recorridos se vivió en la Presa de la Boca, también conocida como Presa Rodrigo Gómez “La Boca”. Allí, la OMPT realizó un tour en barco que permitió mirar Santiago desde el agua. La embarcación abrió otra forma de leer el paisaje: las montañas se reflejaban sobre la superficie, el viento cruzaba el rostro de los visitantes y el movimiento pausado del barco transformaba la presa en un mirador líquido. El destino no se observaba desde una orilla, sino desde el centro de su propia calma.

La presa aportó una experiencia de amplitud. El silencio entre tramos, el sonido del agua contra la embarcación y la presencia de las montañas construyeron una escena de contemplación. En ese punto, Santiago mostró una de sus fortalezas turísticas: la posibilidad de ofrecer contacto natural sin perder cercanía con el centro urbano y con otros atractivos del municipio. La Secretaría de Turismo federal incluye entre las experiencias de Santiago el kayak en la Presa de la Boca, la Iglesia de Santiago Apóstol, el Museo de Historia y el Parque Ecoturístico Cola de Caballo.
Otro recorrido fue la visita al centro de Santiago. En el mirador, la experiencia cambió de escala: del paisaje abierto al detalle urbano, al color y a la memoria visual que permite identificar un conjunto de murales tipo mosaico, con montañas, globos aerostáticos, cielo azul y una mariposa de gran formato, mientras al fondo se observan las torres de la Parroquia de Santiago Apóstol. Esta composición refuerza el carácter turístico del lugar: naturaleza, arquitectura religiosa y arte público reunidos en un mismo punto de observación.
Publicaciones locales en redes identifican este conjunto como el mural “Santiago de mis Amores”, ubicado en el mirador, a espaldas de la Parroquia de Santiago Apóstol. El mural aportó al recorrido una lectura simbólica. Las montañas representadas conectan con el paisaje real; los globos sugieren movimiento y mirada desde la altura; la mariposa introduce una sensación de ligereza y transformación. Frente a ese muro de colores, el visitante no solo toma una fotografía: encuentra una interpretación artística del territorio. En Santiago, el paisaje no se queda únicamente en la montaña; también aparece traducido en piezas, formas y colores que ayudan a fijar la memoria del viaje.

La cascada Cola de Caballo, ubicada en el Parque Ecoturístico del mismo nombre. La Secretaría de Turismo de Nuevo León la presenta como un espacio de reconexión con la naturaleza, con veredas, árboles, áreas para día de campo, pequeños locales y servicios para visitantes. Cola de Caballo es una caída de agua de 25 metros en medio de bosques, cuya forma recuerda la cola de un caballo.
En Cola de Caballo, la experiencia se volvió más física. La humedad del ambiente, el sonido constante del agua, la sombra de la vegetación y la textura de las rocas hicieron que el recorrido se sintiera en el cuerpo. La cascada no solo se mira: se escucha, refresca el aire y marca el ritmo del lugar. Después del agua tranquila de la presa y del color del mirador, la caída de agua entregó una sensación de fuerza natural y cierre emocional.

Desde el valor turístico, Santiago ofrece una ruta equilibrada y diversa. La presa fortalece el turismo acuático y contemplativo; el centro histórico aporta arquitectura, identidad local y arte público; los murales suman una experiencia visual contemporánea; y Cola de Caballo consolida el componente natural y ecoturístico. Esta combinación permite que el destino sea atractivo para familias, grupos organizados, viajeros culturales, amantes de la naturaleza y visitantes que buscan experiencias de un día o estancias más prolongadas.
Para la OMPT, la visita confirmó que Santiago no se sostiene en un solo atractivo, sino en la relación entre varios elementos: agua, montaña, historia, comunidad, color y descanso. La experiencia emocional no reemplazó la información turística; la complementó. Cada punto del recorrido entregó un dato del territorio y, al mismo tiempo, una sensación distinta: calma en la presa, contemplación en el mirador, color en los murales y energía natural en Cola de Caballo.
El 2 de mayo dejó una imagen clara: una embarcación avanzando sobre la Presa de la Boca, un mirador donde el mosaico interpreta el paisaje de Santiago y una cascada que cae entre vegetación. En esta ruta, el Pueblo Mágico mostró que el turismo también puede ser una secuencia de sentidos: mirar, respirar, escuchar, caminar y recordar.
Nino Espinosa Dorado
Autor de turismo sensorial en Explora y Conecta
Viajes, cultura y conexión interior



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