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La OMPT recorre Valle de la Puerta y descubre en La Rioja una experiencia donde vino, olivos y sostenibilidad cuentan el territorio

Foto del escritor: NINO ESPINOSA DORADO
NINO ESPINOSA DORADO
14 oct
4 min de lectura

En Vichigasta, departamento Chilecito, Argentina, la Organización Mundial de Periodismo Turístico recorrió Bodega Valle de la Puerta, una propuesta de enoturismo donde los viñedos, los olivares, la producción sostenible y la memoria del territorio construyen una experiencia que se percibe con los sentidos.

Llegar a Valle de la Puerta, sobre la Ruta Nacional 74, kilómetro 1186, en Vichigasta, La Rioja, es entrar en un paisaje marcado por el clima semidesértico, la amplitud térmica y la presencia de las sierras de Famatina y Velasco. Allí, en una finca de unas 1.300 hectáreas, el vino comparte protagonismo con los olivares y con una mirada productiva que busca aprovechar mejor los recursos del territorio.

Durante su recorrido, la OMPT conoció de cerca el trabajo de la bodega acompañada por Alicia del Carmen Páez, responsable de enoturismo, y por Neo Maximiliano, del área de ventas y marketing, quienes guiaron la visita entre cultivos, instalaciones productivas, sala de barricas y espacios destinados a la degustación.

Desde la mirada del turismo sensorial, el recorrido comienza antes de probar una copa. El camino atraviesa extensiones de olivos y viñedos, con el contraste de una tierra seca que obliga a mirar de otra manera el paisaje productivo. El aire, la luz intensa de La Rioja, las hileras de cultivo y el cambio de temperatura entre el día y la noche ayudan a comprender por qué este territorio está estrechamente vinculado con la vid y el olivo. La zona registra precipitaciones escasas, de aproximadamente 100 a 200 milímetros al año, una condición que forma parte del perfil agrícola del Valle de Famatina.

Del viñedo a la copa

La cosecha de uva se realiza entre febrero y abril y, según explicaron durante la visita, continúa siendo manual. Una vez que la fruta ingresa a la bodega comienza un proceso que pasa por despalillado, fermentación, prensado, filtración y, según el tipo de vino, crianza en barricas de roble.

En la finca se trabajan variedades como Torrontés Riojano, Malbec, Cabernet Sauvignon, Bonarda y Syrah, entre otras. La bodega combina líneas jóvenes con vinos de mayor guarda y desarrollos para el mercado argentino y la exportación.

El Torrontés ocupa un lugar especial dentro de esa identidad. Su expresión riojana aparece una y otra vez durante el recorrido, no solo como una variedad emblemática del territorio, sino también como parte de la experiencia de degustación. En 2024, el La Puerta Dulce Natural Torrontés Riojano recibió la distinción Gran Oro en EVINOR, uno de los encuentros de evaluación de vinos del Noroeste argentino.


El olivo también cuenta la historia

Valle de la Puerta mantiene unas 770 hectáreas implantadas con olivos, con variedades como Arbequina, Barnea, Picual, Coratina, Arauco y Manzanilla.

Durante el trayecto surgió incluso un nombre espontáneo para uno de los caminos internos: “Avenida de los Olivares”, una denominación nacida durante la visita al observar las plantaciones que acompañan ambos lados del acceso.

Pero el olivo no termina su ciclo en la aceituna. La poda genera gran cantidad de biomasa y la empresa viene desarrollando alternativas para darle nuevos usos. Uno de esos procesos consiste en transformar restos de madera de olivo mediante pirólisis controlada para obtener biocarbón. La búsqueda por valorizar residuos agrícolas forma parte de una línea de trabajo que también ha incluido proyectos de pellets y biofertilizantes.

Esa característica convierte la sostenibilidad en algo que durante la visita puede verse asociada a procesos concretos: residuos que dejan de ser descarte, cultivos que buscan mayor eficiencia y subproductos que encuentran una segunda utilidad.


Turismo que también moviliza la economía local

El trabajo agrícola tiene además una dimensión humana. Durante las temporadas de cosecha aumenta la necesidad de mano de obra y llegan trabajadores de distintas provincias argentinas. Ese movimiento repercute también en transporte, alojamiento, alimentación y servicios de las poblaciones cercanas.

La bodega, por su parte, integra oficialmente la Ruta del Vino Riojano y ofrece visitas guiadas, recorridos por viñedos y olivares y degustaciones, con reserva previa.

Para la OMPT, recorrer Valle de la Puerta permitió encontrar una experiencia donde el territorio puede comprenderse desde varias capas: el aroma de una copa, la textura seca del paisaje, la madera de las barricas, el verde de los olivares y las conversaciones de quienes trabajan diariamente entre cultivos y bodega.

En Vichigasta, detenerse a conocer este lugar permite aproximarse a otra forma de leer La Rioja: no solamente desde aquello que produce, sino desde la relación entre clima, trabajo, cultura y aprovechamiento responsable de sus recursos. El recorrido invita a caminar sin prisa, escuchar las explicaciones, probar el vino y dejar que el paisaje complete aquello que la copa comienza a contar.

Bodega Valle de la Puerta se encuentra en Ruta Nacional 74, km 1186, Vichigasta, departamento Chilecito, La Rioja, Argentina. La propuesta enoturística contempla recorridos por finca y bodega, degustaciones y venta de productos. Los horarios y condiciones de reserva pueden variar, por lo que conviene confirmarlos antes de la visita.


Nino Espinosa Dorado

Autor de turismo sensorial en Explora y Conecta

Viajes, cultura y conexión interior


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